Los hechos


Un pájaro se estrella

contra el vidrio del restorán

y cae moribundo

sobre mi plato vacío.


Tirada en el pasto,

una estrella plateada

de papel glacé.


Interpretar es humano.



Barrio chino


El té de jazmín que importa

el supermercado de la esquina

se toma solo. Hombre,

escurrí tus lágrimas

en el saquito.



Fu-Tsong Hsu


Quiero rendirte un homenaje,

amigo exótico de la primaria,

ahora que estás, otra vez en Taiwán,

exportando pescado a mi país.

Dormías arriba de una tabla de madera

y te fugaste una semana de tu casa

cansado de estudiar y trabajar

a los trece. Qué raros

tus dientes color carozo de aceituna

y tus adidas marrones,

siete años emulando unos zapatos.



Jardín japonés


Pagoda para el desayuno

y peces gordos, naranjas.


El tráfico afuera

es la paz de adentro.


Se acaba el café con leche.


En este jardín delicioso

también se paga la cuenta.



Doméstico


Cuando se rompa

la pata de la silla,

aceptar lo impar.



Japonesita


Un zoológico de papel

en la vidriera

y el mostrador vacío,

hasta que aparecés

por detrás del biombo.


Cara sin pliegues,

risa de rayo

y ademanes invisibles

para planchar

la miniatura de este sueño.


Se esfuma

tu mundo de vapores:

un pez multicolor

nada quieto entre mis manos.



Ping-pong


No afloje, ex campeón,

lo quiero una pared

esta tarde en el club.

Devuelva y espere,

sáquele chispas

a la bicolor.

Y si el remate decisivo

termina en la red,

mire la pelotita

sin rencor,

como una onda

que se expande

en un estanque verde.



Karate Kid


Infinitas gracias, señor Miyagi,

aunque lo odié días enteros

mientras me hacía lijar

y pintar la cerca,

o pescar las moscas

con los palitos.


Qué forma simple y trabajosa

de decir: Esto es la lucha.


Todavía lo veo

con los ojos idos,

tocando el tambor

a un costado del dojo,

y siento

la fuerza de un río

que crece desde adentro.


Ni con la pierna rota

pudieron doblegarme,

señor Miyagi.


El dolor se había ido.




Despertar


Los pensamientos son nubes

que pasan a través de la montaña.


Cielo celeste

al alcance de las manos.

Una hormiga avanza

con su carga de pasto en el lomo.


Qué ruido hace este silencio,

rodeado como estoy

de ilusiones.



Paisaje interior


Siseo de grillos

en las plantas que crecen

a ambos lados del camino.

En el interior

de todas las cosas

una paz recién nacida:

para saber qué desear,

mejor dejar de desear.



Oriental


Desde que cada día

nazco a las cosas,

no me asusta

morir a la noche.



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Oriental